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jueves, 30 de enero de 2020

El buen arte de una buena mamada

El buen arte de la mamada bien hecha

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Mirada:
Maravilloso cuando se acompaña de una mirada profunda al mismo tiempo que lame 






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Una imagen que transmite una maravillosa dulzura.

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Cuando la mamada es puro arte sensual

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Una imagen que vale más que mil palabras.
¿Qué mujer puede decir no a una boca y lengua "hambrientas"?


Imagen relacionadaIsabelinha quería mostrar las joyas a su novio, Marco. Ofreciéndose de una manera seductora y cálida, lo que no dejó a Marco indiferente. Este último, se colocó en la posición que más atrajo a Isabelinha, con la esperanza de que ella "hiciera que el modelo cambiara" sus joyas. Ella hizo "trabajo", lo que hizo que Marco se volviera loco ... mientras tanto ...
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Marco estaba tan ocupado siguiendo los laberintos de tatuajes, envueltos en un ir y venir de placer, que Isabelinha ya había alcanzado el orgasmo y Marco ni siquiera se dio cuenta. ¿Se durmió en el secreto del armadillo? 

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El sexo oral que se hace con placer es aceptado de todos modos, "El alimento de la gula"

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La sensualidad de la forma en que recibes lava ...

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El placer de jugar "jugar y correr" ..












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La satisfacción de recibir el elixir y convertirlo en la comida que satisface tu placer. La sensualidad que lleva al hombre al delirio ...

domingo, 19 de abril de 2009

Leche de Macho

Mamada perdida (sacao de Internet) me ha molao esta poesía tan fina.
Con el pene ensangrentado y aturdio, totalmente colocao

Solo recuerdas unos labios carmesí
Que te la chupaban con frenesí
Conocida en discoteca,

la pillaste frágil jovencita, bonita, colgada, despreocupada
Escasa de ropa, con piercings y tatuada
Siempre fuiste un cabrón de lengua ágil
Sabías que de aspecto, era toda una marrana.

Como quien consigue su objetivo a traición
Le prometiste la luna bajo su ventana hasta que comenzó a mamar, con fruición
Recuerdos vagos de un ascensor,

eyaculando blanco elixir sobre sus desnudos pechos, firmes, duros
Y sus blancos dientes, de calcio nutridos de muchas mamadas perdidas antes del sol salir
Pasando el umbral de tu oscuro dominio

Invitándola a que se ponga cómoda cometes de tu moral exterminio
La miras, la besas, la desnudas toda
Nieve empaperinada, blanca, de angel y demonio

Alcohol, perversión y mutuo jolgorio
Pese a k te esfuerzas no recuerdas, cabeza ida
Y todo aquello solo fué una mamada perdida



sábado, 7 de febrero de 2009

Ejercito de Mariposas

Mil mariposas, su ejército, en teoría debían proteger aquella fortaleza, pero su revoloteo nervioso, por los laberintos interiores, activando todas y cada una de todas las puertas, mazmorras, lugares jamás visitados, liberando prisioneros, visitando todos los rincones, una y otra vez, los poros de aquella murallas de anchas paredes, rezumaban resinas y efluvios.

Las frías paredes de piedra labrada se retuercen, con sonidos propios de ultratumba, el simple aleteo de esas membranas multicolores y delicadas, que van dejando el polvo maravilloso de sus alas en sus roces imperceptibles.

La torre, majestuosa, erguida, apuntando al cielo, su cúspide se pierde en una nube rosa, que la acaricia, la húmedad de sus gotas cristalizadas, acaricia sus toscas almenas, dejándolas impregnadas de un aroma delicioso, la torre activa sus complicados engranajes e intenta volar, entre aquella nube de algodón .......retorciendose sobre si misma y ampliando su diámetro.

Las mariposas se multiplican, las paredes se arquean en imposibles movimientos, para defenderse de este ataque tan malévolo, la fortaleza va a dejarse ser ocupada, sin oponer resistencia, la voluntad de los guerreros ha sido minada, los dulces cantos de sirena ha podido, lo que no han conseguido, los invasores provistos de arcos y dagas envenenadas, luchas infructuosas cuerpo a cuerpo, aquella fortaleza se ha entregado a esa extraña nube rosa que huele a piel de un recien nacido.

Antes, un último intento ...pero el aceite hirviendo rebosante, moja esas paredes majestuosas y deja la impronta de otra batalla pérdida, la fortaleza ha sido tomada y el líquido caliente se esparce en sus cimientos......

Ejercito de Mariposas

Mil mariposas, su ejército, en teoría debían proteger aquella fortaleza, pero su revoloteo nervioso, por los laberintos interiores, activando todas y cada una de todas las puertas, mazmorras, lugares jamás visitados, liberando prisioneros, visitando todos los rincones, una y otra vez, los poros de aquella murallas de anchas paredes, rezumaban resinas y efluvios.

Las frías paredes de piedra labrada se retuercen, con sonidos propios de ultratumba, el simple aleteo de esas membranas multicolores y delicadas, que van dejando el polvo maravilloso de sus alas en sus roces imperceptibles.

La torre, majestuosa, erguida, apuntando al cielo, su cúspide se pierde en una nube rosa, que la acaricia, la húmedad de sus gotas cristalizadas, acaricia sus toscas almenas, dejándolas impregnadas de un aroma delicioso, la torre activa sus complicados engranajes e intenta volar, entre aquella nube de algodón .......retorciendose sobre si misma y ampliando su diámetro.

Las mariposas se multiplican, las paredes se arquean en imposibles movimientos, para defenderse de este ataque tan malévolo, la fortaleza va a dejarse ser ocupada, sin oponer resistencia, la voluntad de los guerreros ha sido minada, los dulces cantos de sirena ha podido, lo que no han conseguido, los invasores provistos de arcos y dagas envenenadas, luchas infructuosas cuerpo a cuerpo, aquella fortaleza se ha entregado a esa extraña nube rosa que huele a piel de un recien nacido.

Antes, un último intento ...pero el aceite hirviendo rebosante, moja esas paredes majestuosas y deja la impronta de otra batalla pérdida, la fortaleza ha sido tomada y el líquido caliente se esparce en sus cimientos......

Ejercito de Mariposas

Mil mariposas, su ejército, en teoría debían proteger aquella fortaleza, pero su revoloteo nervioso, por los laberintos interiores, activando todas y cada una de todas las puertas, mazmorras, lugares jamás visitados, liberando prisioneros, visitando todos los rincones, una y otra vez, los poros de aquella murallas de anchas paredes, rezumaban resinas y efluvios.

Las frías paredes de piedra labrada se retuercen, con sonidos propios de ultratumba, el simple aleteo de esas membranas multicolores y delicadas, que van dejando el polvo maravilloso de sus alas en sus roces imperceptibles.

La torre, majestuosa, erguida, apuntando al cielo, su cúspide se pierde en una nube rosa, que la acaricia, la húmedad de sus gotas cristalizadas, acaricia sus toscas almenas, dejándolas impregnadas de un aroma delicioso, la torre activa sus complicados engranajes e intenta volar, entre aquella nube de algodón .......retorciendose sobre si misma y ampliando su diámetro.

Las mariposas se multiplican, las paredes se arquean en imposibles movimientos, para defenderse de este ataque tan malévolo, la fortaleza va a dejarse ser ocupada, sin oponer resistencia, la voluntad de los guerreros ha sido minada, los dulces cantos de sirena ha podido, lo que no han conseguido, los invasores provistos de arcos y dagas envenenadas, luchas infructuosas cuerpo a cuerpo, aquella fortaleza se ha entregado a esa extraña nube rosa que huele a piel de un recien nacido.

Antes, un último intento ...pero el aceite hirviendo rebosante, moja esas paredes majestuosas y deja la impronta de otra batalla pérdida, la fortaleza ha sido tomada y el líquido caliente se esparce en sus cimientos......

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Sabor a Cacao del Bueno

Hay días que no se entiende nada, este es uno de esos días.........
¿Que hacía aquella hermosa mujer de labios rojos?.
Dirigiéndose decididamente hacia donde yo estaba, esas caderas resaltadas por una tela negra ajustada, desafiante, avanzando felínamente, dejando a su paso miradas idiotizadas, trayecto seguido por boca abiertas, babeantes, un generoso escote trasero que muestra una espalda blanca infinita, penetrando a través de la niebla azulada, humo de cigarrillos que se aparta respetuoso al paso de aquellas curvas y repitiéndolas mil veces como ondas en el espacio envolvente, blancos cuellos de camisa embutidos en oscuros trajes de domingo, girándose curiosos, al compás de los cuellos que les pertenecen, conversaciones que se torman mudas a su paso, en el ritmo de una escena cinematográfica....

Miré hacia mi espalda, no había nadie, era evidente venía hacia mi, debía ser un error, un sueño, quedé petrificado parpadeando nerviosamente a lo 'Huges Grant', ella me sonrió, mostrando unos dientes blancos perfectos, su boca era grande y sensual, su rostro se despojó de toda dureza y se tornó simpático, tal estado me contagió la sonrisa. Acercó su rostro franqueando el límite razonable de lo correcto, adentrándose en los límites de la complicidad, pude aspirar su perfume ......

-¡ Hola !
Dijo con una volumen que solo pude oir yo, una voz seductora un tanto grave.
-Ho-ho-ho-la. Conseguí tartamudear.
-Verás, me llamo Marlene, querría que hicieras algo por mí.

A estas alturas, casi no me tenía en pié, al mismo tiempo que sostenía la sonrisa, buscaba entre las sombras la explicación a todo ello, alguna cabeza amiga burlona, una cámara oculta, solo rostros anodinos mirando distraídamente.

-Naturalmente,lo que quieras.
-Quiero que me dejes que te la mame.
-¿Ehh?


Aquello fue demasiado, se me doblaron las piernas y caí estrepitosamente en redondo, ella entonces, alargó sus brazos desnudos, sus manos eran suaves, las uñas perfectamente pintadas de blanco, mientras me ayudaba a levantarme, me sonrió un tanto pícaramente, mostrando la punta de su lengua entre los dientes.

'Hace unos meses, tuve una novia a la que extrañamente empezaron a salirle granos y a engordar más de lo que pudiéramos considerar normal, ella dijo que era por mi culpa y que lo mejor era dejarlo, pués su estima se desmoronaba por momentos, hace unos días volvió a pasarme lo mismo, esta vez la dejé yo, no por su súbito aumento de peso y granos en la cara, esa mujer parecía que estaba obsesionada por hacer el amor, concretamente con las prácticas orales hacia mi persona, quizás ahora pudiera resolver mi enigma.'

De modo que una vez me incorporé, le pregunté que razón había para tan extraña petición, me contestó que unas amigas mutuas, con las cuales yo me había acostado le habían comentado que mi miembro sabía a chocolate, pero de una exquisitez extrema de tal forma que les resultaba irrestible, empecé a atar cabos, hace algún tiempo se produjo un escape radioactivo en la central nuclear donde trabajaba, desde entonces me acompañaba un curioso olor a cacao, al principio pensé que era algún gas de la central, pero luego me di cuenta que era yo mismo, de alguna forma mis glándulas endocrinas se habían alterado, metabolizaban de forma diferente, pigmentando, aromatizando y dejando un sabor a chocolate en mi propia piel y por lo que analizo en estos momentos también mantiendo sus propiedades psicoadictivas.....

El hecho de que sus dos mejores amigas, hubiesen disfrutado de ese manjar, hablasen sobre el tema y ella la más atractiva y triunfadora, solo pudiese hablar del simple sabor a 'hombre' que ya conocía, le provocaba desazón y por ello, si no me parecía mal, también quería probarlo. Me prometió que sería una mamada de las 'buenas' y que me pagaría si era necesario, para que al menos no me sintiera utilizado.

Me quedé pensando un rato (1/2 segundo) y asentí con la cabeza
-De acuerdo. Pero de pagar ni hablar.

Quedamos en su apartamento, la verdad es que no puedo quejarme, me trató excelentemente, una cena riquísima, eso si sin postre, unas velas azules con llamas tintileantes nos acompañaban, dando un aspecto aún más mágico a aquella velada tan peculiar, cuyo final estaba escirto ya, música soul y una cama llena de cojines de plumas de colores muy vivos, la verdad es que me encantó el mimo con el que trató a mi miembro toda la noche, como si fuera un cetro de oro, me desnudó y con un ritmo ceremonioso como un somelier catando un vino de una reserva excepcional, se tomó su tiempo para dar el primer lengüetazo, primero oliendo, luego con la punta de la lengua tímidamente saboreando, cada vena, cada rincón y por último un abrazo húmedo de la lengua rodeando todo mi tronco, abarcando todo.


-Ohhhhhh !!! Es increible, pero si es Cacao al 90% amargo, fueron las únicas palabras que

Mientras con las manos subia y bajaba la piel y esta vez se metía el glande entero en la boca, aquel sabor se mezclaba con su saliva por lo que entraba resbalando, notaba como con la lengua lo aplastaba contra el paladar, el ritmo se fué acelerando, provocando una explosión de sabor en su paladar.

LLegó un momento que ya no podía más, más que una mamada parecía que me ordeñase, más que un pene parecía un manjar, tal era la succión y concentración que suscitaba, mi polla estaba a punto de reventar, la sangre que fluía hervía y coloreaba en una gama completa de granates, todos los flujos habidos y por haber se acumulaban en su interior y yo notaba como si toda la presión fuera a explotar, como una olla express.
Entonces ella inesperadamente apretó con toda su fuerza aquel tronco, que apenas podía abarcar con la mano derecha, estrangulandolo impidiendo que brotase ni una gota, con lo cual la presión interior aún se hizo más exasperante.
Colocó la yema del dedo corazón de la otra mano, boca arriba, la puso delante, me dijo con voz suave...


-Podrías dejarme una gotita de semen aquí, me muero por probar tu leche.
Reí para mis adentros, ¿solo una gotita? ....iba a ver ella lo que era una gotita. En el momento que abrió ligeramente la mano, noté internamente un chorro a que se iba acelerando a mil por hora, a través de mi conducto, salió disparado le inundó la boca, los ojos, el pelo y parte de unos cuadros que tenía en la pared trasera y me quedé temblando de placer.


Su cara, primero atónita de haber recibido esa ducha a presión blanca, de aquel líquido brillante, espeso y goteante, se tornó en una sonrisa complaciente y se puso la yema en la boca.
-Que rica !!! leche condensada, tu semen es azucarado mmmmmh, que pasada!!!


Y empezó a relamerse, pero esta vez mi glotoneria no me dejó sin probar ese manjar, nuestras lenguas peleaban entre sí por hacerse con aquel líquido elemento, la verdad es que la mezcla entre el cacao amargo y aquella leche era como un Bayleys, le lamí toda la cara y la bese suavemente, aquel sabor era fuertemente aditivo, me pidió educadamente repetir, pero eso sí, dentro de su boca.


Ahora trabajo como postre en un restaurante de la guía Michelin 4 estrellas, me llevan y traen con el carrito de los postres, con un mini delantal y nada debajo (soy el famoso sorbete de cacao). Parece ser que ese cacao es de excelente calidad, similar al que se cultiva al sur del lago de Maracaibo, donde dicen que se encuentran las plantaciones del 'Porcelana Puro', el mejor cacao del mundo.

Sabor a Cacao del Bueno

Hay días que no se entiende nada, este es uno de esos días.........
¿Que hacía aquella hermosa mujer de labios rojos?.
Dirigiéndose decididamente hacia donde yo estaba, esas caderas resaltadas por una tela negra ajustada, desafiante, avanzando felínamente, dejando a su paso miradas idiotizadas, trayecto seguido por boca abiertas, babeantes, un generoso escote trasero que muestra una espalda blanca infinita, penetrando a través de la niebla azulada, humo de cigarrillos que se aparta respetuoso al paso de aquellas curvas y repitiéndolas mil veces como ondas en el espacio envolvente, blancos cuellos de camisa embutidos en oscuros trajes de domingo, girándose curiosos, al compás de los cuellos que les pertenecen, conversaciones que se torman mudas a su paso, en el ritmo de una escena cinematográfica....

Miré hacia mi espalda, no había nadie, era evidente venía hacia mi, debía ser un error, un sueño, quedé petrificado parpadeando nerviosamente a lo 'Huges Grant', ella me sonrió, mostrando unos dientes blancos perfectos, su boca era grande y sensual, su rostro se despojó de toda dureza y se tornó simpático, tal estado me contagió la sonrisa. Acercó su rostro franqueando el límite razonable de lo correcto, adentrándose en los límites de la complicidad, pude aspirar su perfume ......

-¡ Hola !
Dijo con una volumen que solo pude oir yo, una voz seductora un tanto grave.
-Ho-ho-ho-la. Conseguí tartamudear.
-Verás, me llamo Marlene, querría que hicieras algo por mí.

A estas alturas, casi no me tenía en pié, al mismo tiempo que sostenía la sonrisa, buscaba entre las sombras la explicación a todo ello, alguna cabeza amiga burlona, una cámara oculta, solo rostros anodinos mirando distraídamente.

-Naturalmente,lo que quieras.
-Quiero que me dejes que te la mame.
-¿Ehh?


Aquello fue demasiado, se me doblaron las piernas y caí estrepitosamente en redondo, ella entonces, alargó sus brazos desnudos, sus manos eran suaves, las uñas perfectamente pintadas de blanco, mientras me ayudaba a levantarme, me sonrió un tanto pícaramente, mostrando la punta de su lengua entre los dientes.

'Hace unos meses, tuve una novia a la que extrañamente empezaron a salirle granos y a engordar más de lo que pudiéramos considerar normal, ella dijo que era por mi culpa y que lo mejor era dejarlo, pués su estima se desmoronaba por momentos, hace unos días volvió a pasarme lo mismo, esta vez la dejé yo, no por su súbito aumento de peso y granos en la cara, esa mujer parecía que estaba obsesionada por hacer el amor, concretamente con las prácticas orales hacia mi persona, quizás ahora pudiera resolver mi enigma.'

De modo que una vez me incorporé, le pregunté que razón había para tan extraña petición, me contestó que unas amigas mutuas, con las cuales yo me había acostado le habían comentado que mi miembro sabía a chocolate, pero de una exquisitez extrema de tal forma que les resultaba irrestible, empecé a atar cabos, hace algún tiempo se produjo un escape radioactivo en la central nuclear donde trabajaba, desde entonces me acompañaba un curioso olor a cacao, al principio pensé que era algún gas de la central, pero luego me di cuenta que era yo mismo, de alguna forma mis glándulas endocrinas se habían alterado, metabolizaban de forma diferente, pigmentando, aromatizando y dejando un sabor a chocolate en mi propia piel y por lo que analizo en estos momentos también mantiendo sus propiedades psicoadictivas.....

El hecho de que sus dos mejores amigas, hubiesen disfrutado de ese manjar, hablasen sobre el tema y ella la más atractiva y triunfadora, solo pudiese hablar del simple sabor a 'hombre' que ya conocía, le provocaba desazón y por ello, si no me parecía mal, también quería probarlo. Me prometió que sería una mamada de las 'buenas' y que me pagaría si era necesario, para que al menos no me sintiera utilizado.

Me quedé pensando un rato (1/2 segundo) y asentí con la cabeza
-De acuerdo. Pero de pagar ni hablar.

Quedamos en su apartamento, la verdad es que no puedo quejarme, me trató excelentemente, una cena riquísima, eso si sin postre, unas velas azules con llamas tintileantes nos acompañaban, dando un aspecto aún más mágico a aquella velada tan peculiar, cuyo final estaba escirto ya, música soul y una cama llena de cojines de plumas de colores muy vivos, la verdad es que me encantó el mimo con el que trató a mi miembro toda la noche, como si fuera un cetro de oro, me desnudó y con un ritmo ceremonioso como un somelier catando un vino de una reserva excepcional, se tomó su tiempo para dar el primer lengüetazo, primero oliendo, luego con la punta de la lengua tímidamente saboreando, cada vena, cada rincón y por último un abrazo húmedo de la lengua rodeando todo mi tronco, abarcando todo.


-Ohhhhhh !!! Es increible, pero si es Cacao al 90% amargo, fueron las únicas palabras que

Mientras con las manos subia y bajaba la piel y esta vez se metía el glande entero en la boca, aquel sabor se mezclaba con su saliva por lo que entraba resbalando, notaba como con la lengua lo aplastaba contra el paladar, el ritmo se fué acelerando, provocando una explosión de sabor en su paladar.

LLegó un momento que ya no podía más, más que una mamada parecía que me ordeñase, más que un pene parecía un manjar, tal era la succión y concentración que suscitaba, mi polla estaba a punto de reventar, la sangre que fluía hervía y coloreaba en una gama completa de granates, todos los flujos habidos y por haber se acumulaban en su interior y yo notaba como si toda la presión fuera a explotar, como una olla express.
Entonces ella inesperadamente apretó con toda su fuerza aquel tronco, que apenas podía abarcar con la mano derecha, estrangulandolo impidiendo que brotase ni una gota, con lo cual la presión interior aún se hizo más exasperante.
Colocó la yema del dedo corazón de la otra mano, boca arriba, la puso delante, me dijo con voz suave...


-Podrías dejarme una gotita de semen aquí, me muero por probar tu leche.
Reí para mis adentros, ¿solo una gotita? ....iba a ver ella lo que era una gotita. En el momento que abrió ligeramente la mano, noté internamente un chorro a que se iba acelerando a mil por hora, a través de mi conducto, salió disparado le inundó la boca, los ojos, el pelo y parte de unos cuadros que tenía en la pared trasera y me quedé temblando de placer.


Su cara, primero atónita de haber recibido esa ducha a presión blanca, de aquel líquido brillante, espeso y goteante, se tornó en una sonrisa complaciente y se puso la yema en la boca.
-Que rica !!! leche condensada, tu semen es azucarado mmmmmh, que pasada!!!


Y empezó a relamerse, pero esta vez mi glotoneria no me dejó sin probar ese manjar, nuestras lenguas peleaban entre sí por hacerse con aquel líquido elemento, la verdad es que la mezcla entre el cacao amargo y aquella leche era como un Bayleys, le lamí toda la cara y la bese suavemente, aquel sabor era fuertemente aditivo, me pidió educadamente repetir, pero eso sí, dentro de su boca.


Ahora trabajo como postre en un restaurante de la guía Michelin 4 estrellas, me llevan y traen con el carrito de los postres, con un mini delantal y nada debajo (soy el famoso sorbete de cacao). Parece ser que ese cacao es de excelente calidad, similar al que se cultiva al sur del lago de Maracaibo, donde dicen que se encuentran las plantaciones del 'Porcelana Puro', el mejor cacao del mundo.

Sabor a Cacao del Bueno

Hay días que no se entiende nada, este es uno de esos días.........
¿Que hacía aquella hermosa mujer de labios rojos?.
Dirigiéndose decididamente hacia donde yo estaba, esas caderas resaltadas por una tela negra ajustada, desafiante, avanzando felínamente, dejando a su paso miradas idiotizadas, trayecto seguido por boca abiertas, babeantes, un generoso escote trasero que muestra una espalda blanca infinita, penetrando a través de la niebla azulada, humo de cigarrillos que se aparta respetuoso al paso de aquellas curvas y repitiéndolas mil veces como ondas en el espacio envolvente, blancos cuellos de camisa embutidos en oscuros trajes de domingo, girándose curiosos, al compás de los cuellos que les pertenecen, conversaciones que se torman mudas a su paso, en el ritmo de una escena cinematográfica....

Miré hacia mi espalda, no había nadie, era evidente venía hacia mi, debía ser un error, un sueño, quedé petrificado parpadeando nerviosamente a lo 'Huges Grant', ella me sonrió, mostrando unos dientes blancos perfectos, su boca era grande y sensual, su rostro se despojó de toda dureza y se tornó simpático, tal estado me contagió la sonrisa. Acercó su rostro franqueando el límite razonable de lo correcto, adentrándose en los límites de la complicidad, pude aspirar su perfume ......

-¡ Hola !
Dijo con una volumen que solo pude oir yo, una voz seductora un tanto grave.
-Ho-ho-ho-la. Conseguí tartamudear.
-Verás, me llamo Marlene, querría que hicieras algo por mí.

A estas alturas, casi no me tenía en pié, al mismo tiempo que sostenía la sonrisa, buscaba entre las sombras la explicación a todo ello, alguna cabeza amiga burlona, una cámara oculta, solo rostros anodinos mirando distraídamente.

-Naturalmente,lo que quieras.
-Quiero que me dejes que te la mame.
-¿Ehh?


Aquello fue demasiado, se me doblaron las piernas y caí estrepitosamente en redondo, ella entonces, alargó sus brazos desnudos, sus manos eran suaves, las uñas perfectamente pintadas de blanco, mientras me ayudaba a levantarme, me sonrió un tanto pícaramente, mostrando la punta de su lengua entre los dientes.

'Hace unos meses, tuve una novia a la que extrañamente empezaron a salirle granos y a engordar más de lo que pudiéramos considerar normal, ella dijo que era por mi culpa y que lo mejor era dejarlo, pués su estima se desmoronaba por momentos, hace unos días volvió a pasarme lo mismo, esta vez la dejé yo, no por su súbito aumento de peso y granos en la cara, esa mujer parecía que estaba obsesionada por hacer el amor, concretamente con las prácticas orales hacia mi persona, quizás ahora pudiera resolver mi enigma.'

De modo que una vez me incorporé, le pregunté que razón había para tan extraña petición, me contestó que unas amigas mutuas, con las cuales yo me había acostado le habían comentado que mi miembro sabía a chocolate, pero de una exquisitez extrema de tal forma que les resultaba irrestible, empecé a atar cabos, hace algún tiempo se produjo un escape radioactivo en la central nuclear donde trabajaba, desde entonces me acompañaba un curioso olor a cacao, al principio pensé que era algún gas de la central, pero luego me di cuenta que era yo mismo, de alguna forma mis glándulas endocrinas se habían alterado, metabolizaban de forma diferente, pigmentando, aromatizando y dejando un sabor a chocolate en mi propia piel y por lo que analizo en estos momentos también mantiendo sus propiedades psicoadictivas.....

El hecho de que sus dos mejores amigas, hubiesen disfrutado de ese manjar, hablasen sobre el tema y ella la más atractiva y triunfadora, solo pudiese hablar del simple sabor a 'hombre' que ya conocía, le provocaba desazón y por ello, si no me parecía mal, también quería probarlo. Me prometió que sería una mamada de las 'buenas' y que me pagaría si era necesario, para que al menos no me sintiera utilizado.

Me quedé pensando un rato (1/2 segundo) y asentí con la cabeza
-De acuerdo. Pero de pagar ni hablar.

Quedamos en su apartamento, la verdad es que no puedo quejarme, me trató excelentemente, una cena riquísima, eso si sin postre, unas velas azules con llamas tintileantes nos acompañaban, dando un aspecto aún más mágico a aquella velada tan peculiar, cuyo final estaba escirto ya, música soul y una cama llena de cojines de plumas de colores muy vivos, la verdad es que me encantó el mimo con el que trató a mi miembro toda la noche, como si fuera un cetro de oro, me desnudó y con un ritmo ceremonioso como un somelier catando un vino de una reserva excepcional, se tomó su tiempo para dar el primer lengüetazo, primero oliendo, luego con la punta de la lengua tímidamente saboreando, cada vena, cada rincón y por último un abrazo húmedo de la lengua rodeando todo mi tronco, abarcando todo.


-Ohhhhhh !!! Es increible, pero si es Cacao al 90% amargo, fueron las únicas palabras que

Mientras con las manos subia y bajaba la piel y esta vez se metía el glande entero en la boca, aquel sabor se mezclaba con su saliva por lo que entraba resbalando, notaba como con la lengua lo aplastaba contra el paladar, el ritmo se fué acelerando, provocando una explosión de sabor en su paladar.

LLegó un momento que ya no podía más, más que una mamada parecía que me ordeñase, más que un pene parecía un manjar, tal era la succión y concentración que suscitaba, mi polla estaba a punto de reventar, la sangre que fluía hervía y coloreaba en una gama completa de granates, todos los flujos habidos y por haber se acumulaban en su interior y yo notaba como si toda la presión fuera a explotar, como una olla express.
Entonces ella inesperadamente apretó con toda su fuerza aquel tronco, que apenas podía abarcar con la mano derecha, estrangulandolo impidiendo que brotase ni una gota, con lo cual la presión interior aún se hizo más exasperante.
Colocó la yema del dedo corazón de la otra mano, boca arriba, la puso delante, me dijo con voz suave...


-Podrías dejarme una gotita de semen aquí, me muero por probar tu leche.
Reí para mis adentros, ¿solo una gotita? ....iba a ver ella lo que era una gotita. En el momento que abrió ligeramente la mano, noté internamente un chorro a que se iba acelerando a mil por hora, a través de mi conducto, salió disparado le inundó la boca, los ojos, el pelo y parte de unos cuadros que tenía en la pared trasera y me quedé temblando de placer.


Su cara, primero atónita de haber recibido esa ducha a presión blanca, de aquel líquido brillante, espeso y goteante, se tornó en una sonrisa complaciente y se puso la yema en la boca.
-Que rica !!! leche condensada, tu semen es azucarado mmmmmh, que pasada!!!


Y empezó a relamerse, pero esta vez mi glotoneria no me dejó sin probar ese manjar, nuestras lenguas peleaban entre sí por hacerse con aquel líquido elemento, la verdad es que la mezcla entre el cacao amargo y aquella leche era como un Bayleys, le lamí toda la cara y la bese suavemente, aquel sabor era fuertemente aditivo, me pidió educadamente repetir, pero eso sí, dentro de su boca.


Ahora trabajo como postre en un restaurante de la guía Michelin 4 estrellas, me llevan y traen con el carrito de los postres, con un mini delantal y nada debajo (soy el famoso sorbete de cacao). Parece ser que ese cacao es de excelente calidad, similar al que se cultiva al sur del lago de Maracaibo, donde dicen que se encuentran las plantaciones del 'Porcelana Puro', el mejor cacao del mundo.

miércoles, 8 de octubre de 2008

La pieza rota del rompecabezas

Algo iba mal.

Notaba que las cosas no encajaban, pero resulta que el que no encajaba en las cosas era yo.


El coche arrancó, sin mediar palabra, antes de que pudiéramos subir Marlene y yo, ver alejarse el coche con mi amigo Jairo en el maletero, escondido entre cientos de cartones para proteger huevos, perdiéndose en la oscuridad de la noche, mientras conducía mi mujer Paula, no presagiaba nada bueno.

Jairo, me había llamado angustiado días atrás, pensaba suicidarse, lo tenía todo decidido, quería morir de axfisia por falta de oxígeno, de modo que nos reunió a su mujer, Marlene, a mi su mejor amigo y a mi mujer Paula, nos dimos un último abrazo y mi mujer le dio un beso, (tengo que decir que los besos de Paula son especiales y diferentes a los conocidos).

Decidió encerrarse en el salón de su casa, cerrar las ventanas y esperar sentado tranquilamente en el sofá, naturalmente dicho método me pareció bastante inusual y poco efectivo, pero no iba a facilitarle las cosas, al fin y al cabo no me apetecía que mi amigo muriese.....tal vez unos días mas en este mundo le hiciera cambiar de parecer.

Al cabo de varios días y varios intentos, con barba de varios días, comprendió que si no aislaba totalmente la habitación, era imposible, además cada día nos fundíamos en nuevos abrazos de despedidas y el consabido 'último' beso de Paula.

De forma que decidió que se ahogaría en el maletero de mi coche, para evitar molestias subiriamos todos en el mismo y una vez dejase de respirar, le enterrásemos en algún lugar lejano y tranquilo. De modo que compramos unos cientos de envases de cartón para proteger huevos, para que sus últimos momentos fuesen sin moratones, se desnudó y se metió en el maletero entre los cartones, antes de cerrar le dí un último abrazo.

Paula le dió un beso tal vez más largo de lo habitual, pero claro pensé que era el último, que menos que se fuera de este mundo con un buen sabor de boca.......y desde luego ella podía dejar un sabor así durante horas.

Ahora estábamos Marlene y yo, ahí de pié, solos, envueltos en la noche, sin saber que hacer, el plan no era el previsto. Esperamos en vano durante una hora, ateridos de frio, que volviera el coche.
Marlene, la chica del pelo de cobre, me pidió dormir en casa con los ojos lagrimosos, no sabía si era su primera noche como viuda, o como mujer despechada, de una forma comprensiva accedí, al fin y al cabo yo estaba en su misma situación.

Aquella noche no pude dormir. Recuerdo perfectamente haber pasado las horas dando vueltas, insomne, sobre la cama, si al menos pudiera entender algo. Cuando era ya muy tarde pude al fin cerrar los ojos, y tener otro de esos sueños en que Jairo ya muerto, me llamaba al móvil y me contaba los secretos de la vida eterna.

Debía ser muy buena la vida eterna, pues noté como las manos de unos ángeles (no se cuantos) me bajaban el pantalón del pijama y con gran dulzura, acariciaban mis muslos, luego agarraban el tronco de mi pene y subían y bajaban la piel, muy lento y silencioso, luego la quietud, otra vez sonaba el móvil de Jairo y más secretos eternos, rodeados de luces blancas y de indefinición...... mientras mi pene parecía dotado de vida propia y su piel subía y bajaba.
Luego noté como entraba y salía en una especie de cueva de muros blandos, eran húmedos con una temperatura muy agradable, dichas paredes se abrían y cerraban contra mi pene, y cuando más lo apretaban, lo empujaban hacia su profundo interior, para luego dejar su presión, pero no su contacto, permitiendo que saliera hacía la embocadura, siempre de una forma muy armónica, muy suave, no era un sueño sexual o al menos eso me parecía a mi, el caso es que noté como una especie de lava espesa, fluía en mi interior, sin que yo la dominara, arrancándome un placer terrible por donde pasaba, y un vacio terrible al escapar. Ya despierto, preguntándome entre legañas el significado de mis sueños, me incorporé entre las sábanas y apareció el pelo cobrizo y detrás de él, Marlene , se incorporó lentamente a mi lado, con cara de culpabilidad, en sus labios aún quedaban restos de mi leche, me pidió perdón por no haberme consultado, pero no podía dormir, la abracé y le hice el amor dulcemente.

Dormimos, al día siguiente se fue y no volví a saber más de ella, hasta que un día decidí llamarla .....

Más adelante supe que el beso de Paula, hizo que Jairo amara la vida. Lo entiendo porque a mi me despertaba constantemente las ganas de vivir.

La pieza rota del rompecabezas

Algo iba mal.

Notaba que las cosas no encajaban, pero resulta que el que no encajaba en las cosas era yo.


El coche arrancó, sin mediar palabra, antes de que pudiéramos subir Marlene y yo, ver alejarse el coche con mi amigo Jairo en el maletero, escondido entre cientos de cartones para proteger huevos, perdiéndose en la oscuridad de la noche, mientras conducía mi mujer Paula, no presagiaba nada bueno.

Jairo, me había llamado angustiado días atrás, pensaba suicidarse, lo tenía todo decidido, quería morir de axfisia por falta de oxígeno, de modo que nos reunió a su mujer, Marlene, a mi su mejor amigo y a mi mujer Paula, nos dimos un último abrazo y mi mujer le dio un beso, (tengo que decir que los besos de Paula son especiales y diferentes a los conocidos).

Decidió encerrarse en el salón de su casa, cerrar las ventanas y esperar sentado tranquilamente en el sofá, naturalmente dicho método me pareció bastante inusual y poco efectivo, pero no iba a facilitarle las cosas, al fin y al cabo no me apetecía que mi amigo muriese.....tal vez unos días mas en este mundo le hiciera cambiar de parecer.

Al cabo de varios días y varios intentos, con barba de varios días, comprendió que si no aislaba totalmente la habitación, era imposible, además cada día nos fundíamos en nuevos abrazos de despedidas y el consabido 'último' beso de Paula.

De forma que decidió que se ahogaría en el maletero de mi coche, para evitar molestias subiriamos todos en el mismo y una vez dejase de respirar, le enterrásemos en algún lugar lejano y tranquilo. De modo que compramos unos cientos de envases de cartón para proteger huevos, para que sus últimos momentos fuesen sin moratones, se desnudó y se metió en el maletero entre los cartones, antes de cerrar le dí un último abrazo.

Paula le dió un beso tal vez más largo de lo habitual, pero claro pensé que era el último, que menos que se fuera de este mundo con un buen sabor de boca.......y desde luego ella podía dejar un sabor así durante horas.

Ahora estábamos Marlene y yo, ahí de pié, solos, envueltos en la noche, sin saber que hacer, el plan no era el previsto. Esperamos en vano durante una hora, ateridos de frio, que volviera el coche.
Marlene, la chica del pelo de cobre, me pidió dormir en casa con los ojos lagrimosos, no sabía si era su primera noche como viuda, o como mujer despechada, de una forma comprensiva accedí, al fin y al cabo yo estaba en su misma situación.

Aquella noche no pude dormir. Recuerdo perfectamente haber pasado las horas dando vueltas, insomne, sobre la cama, si al menos pudiera entender algo. Cuando era ya muy tarde pude al fin cerrar los ojos, y tener otro de esos sueños en que Jairo ya muerto, me llamaba al móvil y me contaba los secretos de la vida eterna.

Debía ser muy buena la vida eterna, pues noté como las manos de unos ángeles (no se cuantos) me bajaban el pantalón del pijama y con gran dulzura, acariciaban mis muslos, luego agarraban el tronco de mi pene y subían y bajaban la piel, muy lento y silencioso, luego la quietud, otra vez sonaba el móvil de Jairo y más secretos eternos, rodeados de luces blancas y de indefinición...... mientras mi pene parecía dotado de vida propia y su piel subía y bajaba.
Luego noté como entraba y salía en una especie de cueva de muros blandos, eran húmedos con una temperatura muy agradable, dichas paredes se abrían y cerraban contra mi pene, y cuando más lo apretaban, lo empujaban hacia su profundo interior, para luego dejar su presión, pero no su contacto, permitiendo que saliera hacía la embocadura, siempre de una forma muy armónica, muy suave, no era un sueño sexual o al menos eso me parecía a mi, el caso es que noté como una especie de lava espesa, fluía en mi interior, sin que yo la dominara, arrancándome un placer terrible por donde pasaba, y un vacio terrible al escapar. Ya despierto, preguntándome entre legañas el significado de mis sueños, me incorporé entre las sábanas y apareció el pelo cobrizo y detrás de él, Marlene , se incorporó lentamente a mi lado, con cara de culpabilidad, en sus labios aún quedaban restos de mi leche, me pidió perdón por no haberme consultado, pero no podía dormir, la abracé y le hice el amor dulcemente.

Dormimos, al día siguiente se fue y no volví a saber más de ella, hasta que un día decidí llamarla .....

Más adelante supe que el beso de Paula, hizo que Jairo amara la vida. Lo entiendo porque a mi me despertaba constantemente las ganas de vivir.

La pieza rota del rompecabezas

Algo iba mal.

Notaba que las cosas no encajaban, pero resulta que el que no encajaba en las cosas era yo.


El coche arrancó, sin mediar palabra, antes de que pudiéramos subir Marlene y yo, ver alejarse el coche con mi amigo Jairo en el maletero, escondido entre cientos de cartones para proteger huevos, perdiéndose en la oscuridad de la noche, mientras conducía mi mujer Paula, no presagiaba nada bueno.

Jairo, me había llamado angustiado días atrás, pensaba suicidarse, lo tenía todo decidido, quería morir de axfisia por falta de oxígeno, de modo que nos reunió a su mujer, Marlene, a mi su mejor amigo y a mi mujer Paula, nos dimos un último abrazo y mi mujer le dio un beso, (tengo que decir que los besos de Paula son especiales y diferentes a los conocidos).

Decidió encerrarse en el salón de su casa, cerrar las ventanas y esperar sentado tranquilamente en el sofá, naturalmente dicho método me pareció bastante inusual y poco efectivo, pero no iba a facilitarle las cosas, al fin y al cabo no me apetecía que mi amigo muriese.....tal vez unos días mas en este mundo le hiciera cambiar de parecer.

Al cabo de varios días y varios intentos, con barba de varios días, comprendió que si no aislaba totalmente la habitación, era imposible, además cada día nos fundíamos en nuevos abrazos de despedidas y el consabido 'último' beso de Paula.

De forma que decidió que se ahogaría en el maletero de mi coche, para evitar molestias subiriamos todos en el mismo y una vez dejase de respirar, le enterrásemos en algún lugar lejano y tranquilo. De modo que compramos unos cientos de envases de cartón para proteger huevos, para que sus últimos momentos fuesen sin moratones, se desnudó y se metió en el maletero entre los cartones, antes de cerrar le dí un último abrazo.

Paula le dió un beso tal vez más largo de lo habitual, pero claro pensé que era el último, que menos que se fuera de este mundo con un buen sabor de boca.......y desde luego ella podía dejar un sabor así durante horas.

Ahora estábamos Marlene y yo, ahí de pié, solos, envueltos en la noche, sin saber que hacer, el plan no era el previsto. Esperamos en vano durante una hora, ateridos de frio, que volviera el coche.
Marlene, la chica del pelo de cobre, me pidió dormir en casa con los ojos lagrimosos, no sabía si era su primera noche como viuda, o como mujer despechada, de una forma comprensiva accedí, al fin y al cabo yo estaba en su misma situación.

Aquella noche no pude dormir. Recuerdo perfectamente haber pasado las horas dando vueltas, insomne, sobre la cama, si al menos pudiera entender algo. Cuando era ya muy tarde pude al fin cerrar los ojos, y tener otro de esos sueños en que Jairo ya muerto, me llamaba al móvil y me contaba los secretos de la vida eterna.

Debía ser muy buena la vida eterna, pues noté como las manos de unos ángeles (no se cuantos) me bajaban el pantalón del pijama y con gran dulzura, acariciaban mis muslos, luego agarraban el tronco de mi pene y subían y bajaban la piel, muy lento y silencioso, luego la quietud, otra vez sonaba el móvil de Jairo y más secretos eternos, rodeados de luces blancas y de indefinición...... mientras mi pene parecía dotado de vida propia y su piel subía y bajaba.
Luego noté como entraba y salía en una especie de cueva de muros blandos, eran húmedos con una temperatura muy agradable, dichas paredes se abrían y cerraban contra mi pene, y cuando más lo apretaban, lo empujaban hacia su profundo interior, para luego dejar su presión, pero no su contacto, permitiendo que saliera hacía la embocadura, siempre de una forma muy armónica, muy suave, no era un sueño sexual o al menos eso me parecía a mi, el caso es que noté como una especie de lava espesa, fluía en mi interior, sin que yo la dominara, arrancándome un placer terrible por donde pasaba, y un vacio terrible al escapar. Ya despierto, preguntándome entre legañas el significado de mis sueños, me incorporé entre las sábanas y apareció el pelo cobrizo y detrás de él, Marlene , se incorporó lentamente a mi lado, con cara de culpabilidad, en sus labios aún quedaban restos de mi leche, me pidió perdón por no haberme consultado, pero no podía dormir, la abracé y le hice el amor dulcemente.

Dormimos, al día siguiente se fue y no volví a saber más de ella, hasta que un día decidí llamarla .....

Más adelante supe que el beso de Paula, hizo que Jairo amara la vida. Lo entiendo porque a mi me despertaba constantemente las ganas de vivir.